Cuando por fin comprendes que tu vida es tu creación con el amor como aliado, ya no tienes a nadie a quien culpar.
Te llenas de un inmenso amor por ti mismo, por tu entorno y por todo lo que vive.
Participas activamente al misterio de la vida y ya no te percibes como una víctima.
Envuelto en la presencia del amor, tu corazón desborda de gratitud
Buen día a todos
Marylena