Unos bandidos acaban de asaltar un banco. Se dirigen a casa de una vidente.
- Quisiéramos hacer rápidamente el reparto, les dicen, pero no tenemos tiempo de perder dos horas contando nuestro botín. ¿Podría mirar en su bola de cristal y leernos los titulares de los periódicos de mañana, anunciando el monto de lo que hemos robado?