¡Hola, mamyol!
Nunca seas excéntrico, o sea, lo que sea…
Manejas bien el arte de proyectar una imagen de despreocupación, un gusto por lo diferente del otro en general, curiosidad, indolencia, no conformismo, etc., y todo ello te resulta de lo más agradable.
Y ese oral...
Se percibe desde el extremo del pasillo el olor a tu academicismo y a tu placer de disfrutarlo.
Todo, todo con suavidad…
Después de todo, las obras maestras, como es bien sabido, nacen de un power flower, de una total armonía con lo real y del pensamiento común…
Y qué pensamiento, la la, di pues…
Eres una verdadera investigación policial por tu cuenta
No mañana que dejarías escapar una fantasía de mala índole
O una feria del gran desorden, la dueña de tu excentricidad eres tú...
Intensificación de los preliminares, ahí te inundas de risa...
¿Quieres humo y espejismos? ¡Pues vas a estar servido, el amante, jajaja! …
Pero no importa, tú sabes adaptarte a las costumbres y a los estilos de vida.
Pero no desprecias unos cuantos adornos bien volantes o volados en colores…
Las palabras postcoito de "es la primera vez que me excedo en el tiempo"
La apoteosis, el último desahogo, la familiaridad llevada al extremo: «Dile a la siguiente que espere su turno un poco, voy a cambiar de peinado mientras tanto».
La primera dama
La excentricidad, sí, por supuesto, pero en pequeñas dosis, o incluso más si hay afinidad…
Un saludo
Chupetín